Décadas anteriores, la producción se basaba en la fabricación de grandes volúmenes de productos estándar. Actualmente, se están incorporando líneas de producción inteligentes, produciendo de manera personalizada y fabricando los productos necesarios ajustados a las necesidades de los clientes, además de agilizar la recepción de pedidos y envíos de manera eficiente; todo debido a la logística 4.0.
Entre los parámetros que deben ser estudiados mediante los indicadores clave de rendimiento (KPI) están las necesidades de cada momento y de las previsiones de venta.
Pero, ¿por qué hablamos “de cada momento”?